domingo, 24 de agosto de 2008

“El gran boxeador que arregló por las buenas..."


Diálogo exclusivo en La Habana con “el gran amateur de oro” de todos los tiempos olímpicos: Teófilo Stevenson

Entre 1.972 y 1980 a Teófilo Stevenson le gritaban en la Habana : "El negro de los puños de oro". Se adueñó de este remoquete porque, ni más ni menos, había ganado medalla de oro en tres Juegos Olímpicos consecutivos: 1972 en Munich, 1976 en Montreal y 1980 en Moscú , pero no contento con esto , fue coronado campeón amateur de todos los pesos en siete oportunidades y en diferentes cuadriláteros del planeta.

Así las cosas , "ya había que empezar a mirar la posibilidad del encuentro en combate con el mejor del mundo de los pesos pesados de todos los tiempos: Cassius Clay o Mohamed Alì ..."

Fue entonces cuando los promotores de boxeo , con los ojos desorbitados imaginando millones de dólares alrededor del combate del siglo, comenzaron a tentar al morocho Teófilo Stevenson , para que subiera al ring" y me fajara con el mago del bolo - ponch y se definiera de una vez por todas, quien era el rey verdadero de los pesos pesados"…

A Stevenson no le disgustaba la idea y parece ser que a Alí tampoco, porque empezaron a cruzarse comunicaciones entre sus representantes, y se llegó incluso a hablar de una millonaria bolsa que cobrarían los dos combatientes, y allí estuvo el problema.

Todo estaba listo para anunciar la pelea de los dos colosos, "incluso se estaba acordando si enfrentaban 5 asaltos de tres minutos , o si peleaban 3 asaltos de cinco minutos para coronar como monarca mundial de todos los pesos bien al "cubano de los puños de oro y gloria de la revolución de Fidel, o en su defecto al campeón ‘yanquimperialista’ y representante del capitalismo de la Unión Americana..."

Solo había un pequeño problema, nos cuenta Stevenson : " yo no quería, pasara lo que pasara en el combate, perder mi calidad de amateur que me había dado tantas glorias..."

Teófilo recuerda que "cuando las cosas parecían darse, de inmediato salía a relucir el tema del amateurismo y allí terminaba todo", y le digo de frente si en el fondo no era un poco de miedo al bolo-ponch , y sonriente Stevenson me dice : "...la verdad yo creo que ambos nos teníamos un poco de miedo , o mejor , de respeto...que es la palabra que usamos los grandes campeones del boxeo…"

Toda esta historia lo que hizo fue unirlos más y más en una amistad que hasta hoy perdura, tanto que Alí ha visitado a Stevenson en su casa de Cuba, y "puños de oro de Cuba" también ha estado en la residencia de Mohamed en la campiña americana.

Le insisto : "¿Cómo hubiera quedado la pelea..? , y malicioso me responde: ..."Creo que hubiera habido tablas sin tongo (trampa) , y por eso arreglamos por las buenas , y hoy somos los mejores amigos del mundo…!

Al final, lo traigo al boxeo moderno, y sentencia: …"Antes pensábamos más cada golpe y cada quiebre porque teníamos menos defensas y éramos más técnicos...Ahora, salen tan protegidos que no piensan para pelear, y por eso es más difícil lograr los campeones de aquellas épocas..."

Hoy, llegando a los setenta, Teófilo Stevenson muestra todavía su sonrisa y su simpatía por las calles de la Habana y firma autógrafos y su experiencia prepara los nuevos campeones.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Felicitaciones nuestro reportero del mundo, un abrazo.